Estaba atrapada. Sabia que lo peor era que nadie podria venir a salvarme, nadie podia entrar por esa puerta y ayudarme a librar esa batalla contra mi misma, contra mi lado malo, mi lado enfermo, mi mitad patologico, que poco a poco iba apoderando de mis partes, mas indefensas y nobles, (si es que aun las tenia). Esta habitación que me encerraba como un castigo dado desde la niñez, (este encierro que me hizo claustrofobica) habia empezado asfixiar mi autoestima, mi valor y hasta mi inteligencia. Esta habitación tenia una ventana, por la cual no entraba luz. Un pequeño espacio que no iluminaba, ni calentaba, con un sol de cartulina que se burlaba de mi. Esta habitación impide que me acerque a los demas, y si me escuchan mi voz se oye distorsionada, las palabras cambian de significado, nadie entiende mi dolor, nadie puede entenderme, impido que entren, pues los puedo contagiar, estoy en cuarentena eterna, ya nadie puede hacer nada para ayudarme, quisiera volver a mi casa y recuperar el tiempo perdido, volver atrás, ser niña y pensar que el futuro sera mejor.
martes 28 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada